Firewall LAN
Simplificar y reforzar la seguridad de la LAN. Un firewall dedicado al tráfico local elimina el cuello de botella de su firewall SD-WAN, mantiene las políticas manejables y limita el movimiento lateral mediante una segmentación rigurosa.
Dar a la LAN su propio firewall.
A partir de cierto tamaño, la sede central y las delegaciones tienen que cubrir endpoints muy diversos: wifi de invitados, impresoras y escáneres, equipos de I+D, dispositivos IoT. Eso significa muchos casos de acceso local, desde el empleado que imprime un documento hasta el wifi de invitados que sale a internet.
Pasar ese tráfico por el firewall SD-WAN genera cuellos de botella. La política local suele dejarse entonces laxa, lo que abre brechas de seguridad. Y si no se deja laxa, se vuelve compleja, porque debe cubrir a la vez los casos locales, de internet y de WAN.
Por eso esta tarea corresponde a un firewall LAN dedicado, junto con una segmentación rigurosa de la LAN.
Dos decisiones que importan.
Un firewall dedicado
Llevar el tráfico SD-WAN y LAN en un solo equipo es técnicamente posible, pero cuando la complejidad crece conviene separarlos. Las políticas resultan más simples de mantener y el cuello de botella desaparece.
Segmentación de la LAN
Para limitar el movimiento lateral tras una intrusión, la LAN necesita una segmentación a fondo. Aportamos el apoyo técnico para implantarla, lo que eleva la postura de seguridad de forma medible.
Separar el tráfico, simplificar la política.
Qué se queda en el firewall SD-WAN
- El tráfico hacia internet y las transiciones WAN
- Las transiciones de zonas corporativas definidas por la IT global
Qué pasa al firewall LAN
- Los casos de acceso local: impresión, wifi de invitados, servicios del edificio
- La segmentación entre redes de IT, IoT, I+D e invitados
